sábado, 19 de julio de 2014

Cansado de los días

Hubo tanto que hacer en éstos días, que al estar tranquilo y sin ninguna presión, después de muchos días, ahora, en mi cuarto, sólo, como de costumbre, no sé que hacer. El término de "no tener qué hacer" está mal desde que se la dice, desde el hecho a echarse en la cama o solo sentarse a pensar, ya es hacer "algo. Pero igual, uno siente que no avanza, que no crea nada productivo a lo contrario de hace unas semanas ya sea por la universidad u otras cosas. Así son las vacaciones supongo. 

El dormir me cansa, los sueños me levantan, no quiero despertar porque sabré que tendré que repetir el día de la misma manera de como lo empecé. Y tendré el mismo problema en la noche.

La palabra "motivo" tiene muchos aspectos a tratar, se podría decir que "vivir" es un "motivo", pero tal vez con eso no baste, no necesariamente el hecho de vivir puede tomarse como un motivo, uno puede vivir sin un motivo. El motivo va más allá, es una sensación que se adquiere con el tiempo y con los hechos, la música es un motivo, el deporte, el arte, uno puede elegir muchos motivos, los cuales te da un sentido de vida, algo por el cuál seguir. 

El balcón está cerrado, solo una ventana se digna en abrir, se siente igual que yo, sin ganas de ver algo de allá fuera, esperando una esperanza, un sueño, un motivo. 


Malditas las hadas.