domingo, 3 de agosto de 2014

Historias

Aveces se escuchan voces, murmullos de gente con sus propias historias, vestigios de realidades que tocan el balcón y me es raro conocer esas historias de las cuales no conocí, con anterioridad, a los protagonistas.

Cada persona es una historia, buena o mala, historia al fin y al cabo, cuando conoces una de esas historias y, por añadidura, a las personas dueñas de las mismas, terminan por agradarte; imaginas el inicio, nudo y posible desenlace propio de ellos, pero ésto, es una moneda de dos caras, a uno puede por terminar agradarles las historias de personas "malas" y con "problemas" (Está en cada uno el significado de "malas" y "problemas", varían dependiendo el contexto), aquellas personas que ven el mundo de otra manera, y tú, si no tienes con claridad tus ideales y tu ética bien establecida, éstas ideas terminan por envolverte, atraparte y succionarte y, a la vez, convirtiéndose en tu realidad y, aveces, terminas con una idea tergiversada de la historia original.

Que tu realidad sea tuya, las historias que escuches, solo sean puntos de los cuales te vas a referenciar, está en ti el criterio y el poder de evolucionar.

El balcón ha escuchado muchas historias conmigo, se que él las guarda y entiende mejor que yo.

Al farol le sienta bien su nuevo traje. 

Rojo y Blanco


No hay comentarios:

Publicar un comentario